Examen de Acceso a la Abogacía (Noviembre 2025): Todo lo que el Ministerio no te cuenta (pero deberí

Examen de Acceso a la Abogacía (Noviembre 2025): Todo lo que el Ministerio no te cuenta (pero deberí

El otro día hablaba con Laura, una chica que terminó el Máster de Acceso en julio. Estaba ojerosa, con esa cara de “no he dormido en tres días” que se te pone cuando llevas demasiado tiempo subrayando leyes.
Me decía:
“Es que no sé si presentarme ahora o esperar. Tengo miedo de suspender y tener que esperar otro año entero”.
¿Te suena?
¿Cuántas veces has pensado que el Ministerio de Justicia disfruta viéndote sufrir mientras refrescas la página del BOE?
Si estás leyendo esto, es porque tienes la vista puesta en la convocatoria de noviembre de 2025. O quizás porque la primera del año se te torció y buscas la revancha.
Sea como sea, en los próximos minutos te voy a contar la verdad sobre esta prueba. Sin paños calientes. Y te voy a dar un consejo al final que hace que el 90% de los que lo aplican, aprueben.
Pero vamos por partes.

El “fantasma” de la segunda convocatoria

Mira, te voy a ser sincero: la convocatoria de noviembre siempre ha sido la “hermana fea”.
Todo el mundo habla de la de junio/julio. Es la grande, la masiva. Pero la de noviembre (o diciembre, según cómo de rápido trabajen los funcionarios ese mes) es estratégica.
¿Por qué?
Porque vas con menos gente. Y porque si has suspendido la anterior o acabaste el máster en septiembre, es tu salvación para no perder un año de vida laboral.
Pero cuidado.
El Ministerio de Justicia tiene un sentido del humor un tanto especial. A veces cambian el tono de las preguntas. A veces la hacen más práctica. A veces, simplemente, quieren ver el mundo arder.

Lo que necesitas saber (y rápido)

Si eres de los que leen en diagonal, aquí tienes el resumen ejecutivo para que no pierdas el tiempo:

📋 Aspecto 📌 Detalle
Fecha estimada Noviembre 2025 (segunda quincena)
Formato Test de 75 preguntas
Duración 3 horas (y se pasan volando)
Nota de corte Necesitas un APTO (pondera 70% máster / 30% examen)
⚠️
OJO CON ESTONo te confíes con la fecha. Justicia suele avisar con poco margen. Si esperas a que salga la lista definitiva para estudiar, ya vas tarde.

La estructura: No es difícil, es traicionera

Vamos al grano. El examen no es física cuántica. No tienes que operar a corazón abierto.
Pero tiene trampa.
¿Sabes cuál es el error número uno que veo año tras año?
La gente estudia como si fuera un examen oral de la carrera.
Gran error. Gigantesco.
Esto es un test. Es una guerra de reconocimiento, no de memoria pura.
El examen se divide en dos bloques, y aquí es donde la mayoría patina:

  1. 1Materias Comunes (50 preguntas): Deontología, organización colegial, turno de oficio…
  2. 2Materias Específicas (25 preguntas): Aquí eliges tú muerte (Civil/Mercantil, Penal, Administrativo o Laboral).

Y aquí viene la pregunta del millón que me hacen siempre:
—”Oye, ¿cuál es la especialidad más fácil?”
Me río yo de lo “fácil”. Pero te diré algo: Penal suele ser la favorita porque parece más entretenida, pero las preguntas suelen ir a pillar con los plazos y las penas. Laboral es muy técnica.
Personalmente, si te gustan los “tochos”, Civil es la más lógica. Pero eso ya es cosa tuya.

El factor psicológico (o por qué tiembla el pulso)

¿Sabes qué me dijo un alumno que aprobó en la última convocatoria?
Que lo peor no fue el temario. Fue el silencio.
Entras en un aula inmensa, te sientas, y sabes que tu futuro depende de marcar la casilla A, B, C o D.
Y aquí entra en juego el sistema de puntuación.

💡
DATO CLAVECada respuesta incorrecta resta **0,33 puntos**.

Grábate esto a fuego.
El día del examen, tu ego es tu peor enemigo. Si no sabes una respuesta, no la contestes.
Verás a gente a tu lado marcando casillas como si estuvieran rellenando una quiniela. Esa gente suspende. Tú no quieres ser esa gente.
Es matemáticas pura: es mejor dejar una en blanco que arriesgarte a que te resten lo que tanto te ha costado ganar con las que sí sabías.

¿Cómo prepararse sin volverse loco?

Vale, ya sabemos el problema. Ahora, ¿la solución?
Olvida los manuales de 3.000 páginas. En serio, úsalos para calzar una mesa que cojee.
Para aprobar el examen de acceso a la abogacía en noviembre de 2025 necesitas hacer simulacros.
Muchos.
Hasta que sueñes con ellos.
La teoría está muy bien, pero necesitas entrenar tu cerebro para detectar la trampa en la pregunta. Justicia adora poner dos respuestas que parecen correctas, pero una es “más correcta” que la otra (sí, eso existe y da mucha rabia).

Lo que funciona de verdad:

  • Legislación pegada a la nariz: Ten el código delante siempre.
  • Crono en mano: Acostúmbrate a la presión del tiempo.
  • Fallar ahora: Cada fallo en casa es un acierto en el examen.

El “truco” final que te prometí

Al principio te dije que te daría un consejo que cambia las reglas del juego.
Es simple, pero casi nadie lo hace bien.
Céntrate en Deontología.
“¿Qué? ¿Esa parte aburrida sobre los colegios de abogados y la ética?”
Exacto. Esa misma.
La mayoría de la gente se mata estudiando Penal o Civil y pasa de puntillas por Deontología porque les parece “de sentido común”.
Error garrafal.
Las 50 preguntas de la parte común son dos tercios de tu nota. Y Deontología es la materia más fácil de dominar si le dedicas tiempo. Es sota, caballo y rey.
Si aseguras la parte común, la específica puede salirte regular y aun así aprobarás. Si fallas en la común, ya puedes ser el mejor penalista del mundo, que no pasas.

Resumiendo

La convocatoria de noviembre de 2025 está ahí, acechando.
No dejes que el Ministerio te pille en pijama.

  1. 1No esperes a la fecha oficial.
  2. 2Machaca los tests, no memorices como un loro.
  3. 3Enamórate de Deontología (aunque sea un amor por interés).
  4. 4El día del examen, deja el ego en casa: ante la duda, en blanco.

Ser abogado mola. Tener el carnet mola más. Pero primero tienes que pasar este trámite.
Y tú, ¿vas a seguir refrescando la página del Ministerio o te vas a poner a hacer simulacros?
Nos vemos en los juzgados (espero).

Autor

Derecho Virtual
Hola, soy Adrián
Si tienes dudas, ¡comunícate conmigo por WhatsApp!